¿ÚLTIMA TREGUA?
En toda su historia, ETA ha declarado una decena de treguas. La última, anunciada el 22 de marzo de 2006, comenzaba a hacerse efectiva a los dos días, es decir, a las 00.00 horas del día 24, con el objetivo de «impulsar un proceso democrático en Euskal Herria». «La superación del conflicto, aquí y ahora, es posible», afirma la banda.

El anuncio de «alto el fuego permanente» recibido tanto por el Gobierno y los distintos partidos políticos con esperanza y prudencia. Aunque desde su nacimiento, en 1959, los atentados de la banda terrorista han provocado un rechazo social. Durante muchos años, fueron pocas las voces que se atrevieron a alzarse en voz alta, pero en la última década, superadas las 800 víctimas, cuando la condena a la violencia han hecho que los ciudadanos se hayan puesto de manifiesto de una forma contundente y se han unido al unisono para acabar con ella.
Los objetivos de la banda terrorista se han transformado durante los años pero mantienen, desde su fundación, la exigencia a los estados español y francés del reconocimiento de la independencia de Euskal Herria, territorio en el que incluyen Álava, Guipúzcoa , Vizcaya, la Comunidad Foral de Navarra y los tres territorios que componen el País Vasco Francés.
El término de «alto el fuego» utilizado en esta ocasión por ETA, es el mismo que empleó el grupo terrorista IRA cuando en 1994 dio el primer paso que contribuyó a iniciar el proceso de paz en Irlanda del Norte; en 1997, el Sinn Fein se unía por primera vez en la historia a las negociaciones de paz que desembocaron en la firma del histórico acuerdo de Viernes Santo —cuatro meses después, una escisión del IRA, el 'IRA Auténtico' ponía en peligro el proceso con el atentado de Omagh, el peor ataque en casi tres décadas—; y aún pasaron 11 años hasta que anunciara, el 29 de julio de 2005, su renuncia a la lucha armada.













